“La solidaridad me ha dado un aprendizaje de vida tremendo”

27 febrero 2015

En 1994, José María Renilla formaba parte de Odontología Sin Fronteras, organización que ese mismo año se integró en la recién creada Odontología Solidaria, lo que consolidó el arranque de nuestra entidad. Médico estomatólogo de 56 años en Talavera de la Reina (Toledo), Renilla ha ocupado diversos cargos de responsabilidad en Odontología Solidaria, siendo presidente de la Fundación desde mediados los noventa hasta 2001. Implicado en iniciativas como el “Dentobus” (servicio que durante varios años atendió a escolares de Castilla-La Mancha), y compositor del Rap del cepillo, Chema nos habla del pasado y presente de Odontología Solidaria en esta conversación:

-- Fuiste uno de los fundadores de Odontología Sin Fronteras, entidad que rápidamente se integró en Odontología Solidaria. ¿Qué motivó esta fusión?

-- Las ideas y objetivos comunes. Ambas entidades nos reunimos varias veces, y tras constatar la coincidencia de planteamiento, decidimos trabajar juntos, lo que también nos daba más fuerza para optar a las subvenciones oficiales. Como la primera entidad que se había creado era Odontología Solidaria (con dos meses de antelación respecto a Odontología Sin Fronteras), decidimos que lo adecuado era continuar juntos bajo ese primer nombre. También se lo propusimos a Dentistas Sin Fronteras, pero en este caso la integración no fue posible.

-- ¿Qué experiencia te llevaste de tu etapa como presidente?

-- Yo en Odontología Solidaria aprendí mucho. La Fundación me ha dado y me sigue dando mucho, aunque la parte pública del cargo reconozco que me gustaba poco. Si hay que estar en un acto público se está, por supuesto, pero no es lo mío. Yo soy más persona de acción, y por eso he participado en muchos proyectos. He estado trabajando en el Amazonas, en Cuba, en la cordillera de los Andes, en los campos de refugiados de Guinea y de Bosnia… a mi me llenan estas experiencias y, por supuesto, el trabajo que se hace aquí. Pero es verdad que a veces toca liderar. El trabajo de liderazgo y organización me gusta, pero como te decía, la parte pública no tanto.

-- Dices que has aprendido mucho. ¿En qué aspectos?

-- Primero en cuanto a formación, ya que hice unos masters en gestión de ONG donde aprendí toda la parte teórica de dirección y gestión de este tipo de organizaciones. Pero el día a día también te enseña muchísimo. A manejar un proyecto. A integrarte en él. Aprendes como al llegar a una comunidad, tienes de conocer sus necesidades, como son sus gentes, cual es su idiosincrasia, y el modo de adaptarse a lo que ellos son y viven. Todo esto es un aprendizaje de vida tremendo. Uno se acerca al mundo de la solidaridad por el impulso de querer ayudar a los demás, cuando mi experiencia es que, al final, he recibido mucho más de lo que he podido ser capaz de aportar. Recuerdo caras y situaciones. Recuerdo sonrisas de niños en mitad de unos campamentos de refugiados donde no hay nada; en mitad de la selva, donde viven en comunión total con la naturaleza; en Chiapas, donde pese a estar viviendo en una guerra de baja intensidad, la vida era una placer, y participé en una baile en medio de la noche…

-- La ganancia, por así decirlo, es humana….

-- Hombre, desde luego monetaria no es, ¡ja, ja, ja! Creo que todas estas experiencias han hecho que, como ser humano, haya crecido una barbaridad. Me han hecho más tolerante, más abierto, me han permitido darme cuenta de que hay muchas realidades en el mundo. Me han cambiado el punto de vista. Tanto es así, que el día que me jubile parte de mi actividad va a estar dedicada a la solidaridad. Y me gustaría transmitir esta experiencia a mis hijos. Si alguno de ellos quisiera acompañarme a alguno de los proyectos en los que yo participe en el futuro, estaré feliz y contento, porque sé que les va a enriquecer.

-- ¿Queda mucho para que el Derecho Universal a la Salud Oral sea una realidad? ¿Qué debería pasar para que esto sucediera?

-- Lo fundamental es que existan más recursos, y eso implica que esté reflejado en la ley. Se empezó a trabajar son la salud bucodental infantil en el sistema público cuando algunas comunidades creyeron que este era un objetivo importante, pero sobre todo cuando algunos líderes sanitarios, entre ellos los del País Vasco, consiguieron que los políticos lo hicieran ley. Al final, a quien hay que trabajarse es a quien legisla. Quizás cada año deberíamos hablar como mínimo con dos o tres responsables de sanidad de partidos políticos para que, poco a poco, vaya calando la idea de que esto es necesario. Si no, difícilmente cambiarán las cosas, ya que los recursos solo vienen si existe una ley que los garantiza.

Voluntariado y organización

16 febrero 2015

Nunca nos cansaremos de poner en valor la importancia del voluntariado en nuestra organización. La Fundación Odontología Solidaria presta servicio gracias a la generosidad de unos 400 voluntarios anuales. Son odontólogos, higienistas y otros profesionales del sector que, al entrar en nuestra organización, reciben formación específica para trabajar en un ámbito especial y con pacientes especiales.

“Ayudar a los más necesitados me da la vida”

27 enero 2015

Federico Gerona, odontólogo de 58 años, es uno de las personas con más recorrido en nuestra Fundación. Odontólogo con clínica propia en Badajoz, ha trabajado como voluntario en varios países de África, continente que ocupa un lugar muy especial en su vida. En esta entrevista, nos habla de su acción solidaria y de los valores que la motivan.

-- Entras en Odontología Solidaria poco después de la fundación de la entidad.

-- Hablamos de 1996, sí. Yo siempre he tenido bastante inquietud social, y creía que desde mi posición como odontólogo debía hacer algo. Al principio me impliqué solamente como socio. Al cabo de año y medio, Fernando de La Puente, un compañero odontólogo de la zona de Cáceres, me propuso ir a Guinea Ecuatorial con un proyecto de atención odontológica. Fue mi primera labor en África. De regreso, y durante dos años más, con otro odontólogo de Badajoz vinculado a OS trabajamos aquí en Extremadura con un servicio de disminuidos psíquicos, que en aquel entonces no tenían ningún tipo de atención odontológica. Al final conseguimos que se creara una unidad para estas personas en un hospital de referencia en Badajoz, donde hay una unidad que les hace los tratamientos odontológicos que requieren.

-- A partir de ese momento, y al no existir una clínica de Odontología Solidaria en Extremadura, trabajas especialmente en África.

-- Sí. Además de los dos años en los que estuve viajando a Guinea Ecuatorial, he trabajado en proyectos en Angola durante tres años. En 2005 comencé a ir a Sierra Leona, a donde he viajado desde entonces al menos una vez al año. También he estado en en la República Centroafricana, donde queríamos iniciar un proyecto que, desafortunadamente, no se pudo poner en marcha por la problemática que se ha creado entorno a Boko Haram. Ahora mismo no es viable, pero lo tengo en mente, y creo que retomaremos este proyecto cuando sea posible.

-- En Sierra Leona estableciste una gran relación con Manuel García Viejo, el misionero que falleció en septiembre tras contagiarse de ébola.

-- Muchísima relación, no solo yo, sino los otros compañeros de Odontología Solidaria que estuvimos trabajando allí. Atendíamos a los pacientes por las mañanas, y por la tardes dábamos grandes paseos con él. Teníamos conversaciones muy profundas con Manuel García Viejo: es una persona que te llena, te marca, te enseña muchas cosas no solo de medicina, sino de la vida. Te hablo de valores, de saber distinguir las cosas de la vida que son importantes de verdad. Manuel ha sido para mí una guía, desde que lo conocí hasta ahora.

-- Hablas de él en presente, como si no hubiera muerto…

-- Sí, porque lo tengo muy en cuenta. Mi planteamiento de vida desde que él murió es distinto. He decidido prejubilarme lo más pronto posible para poder ir más allí y aportar lo que pueda, que será muy poco comparado con lo que él hacía. Dentro de un tiempo, pienso pasar muchos meses al año en Sierra Leona. Mis hijos mayores están trabajando ya, y desde hace seis años tengo conmigo a Momo, un niño sierraleonés, en régimen de acogimiento. Todos los años --menos éste a causa del ébola-- he viajado allí con él, para que no pierda sus raíces.

-- ¿Qué tal se porta Occidente con África?

-- Se porta en función de los intereses de Occidente. Lo único que le interesa de África a Occidente son los recursos naturales. No le importan para nada las personas, como se ha visto y se sigue viendo con la cuestión del ébola. Se siguen sacando minerales a barullo, y sin embargo se está invirtiendo poquísimo en ayuda a las personas con la enfermedad. En Sierra Leona, la gente se está muriendo al lado de la vía del ferrocarril que lleva el mineral del interior hasta el puerto.

-- Llevas casi dos décadas vinculado a Odontología Solidaria. ¿Cómo has visto la evolución de nuestra entidad en todo este tiempo?

-- Creo que en los primeros tiempos éramos pocos, gente con muchas ganas de trabajar, por supuesto, pero casi siempre los mismos. Eso duró bastante tiempo, pero ha ido cambiando. En la última Asamblea de Odontología Solidaria en Barcelona, vi muchas ganas, mucha fuerza, mucha gente nueva, altruista, que piensa en los demás. Estoy muy contento. Tras la Asamblea, regresé a casa muy animado, porque vi que hay mucha savia nueva.

-- Por tanto, ¿auguras que tenemos un buen futuro?

-- Sí, yo creo que pinta bien. Pinta bien, siempre y cuando no olvidemos que esto es un voluntariado. Hay que trabajar con los voluntarios, son ellos los que se tienen que implicar. No podemos ir a golpe de subvención, el “material humano” es lo importante. No cabe pensar en otra cosa. Hacemos esto porque realmente lo sentimos. Y nos aporta cosas, claro. Yo tengo amigos que a veces me dicen que lo que hago tiene mucho mérito, y la verdad es que no es ningún mérito. Para mi, ayudar a “los nadies”, como decía Eduardo Galeano, es un placer. Eso me da la vida.

Gente de Acción

12 enero 2015

La actual crisis está golpeando a amplios sectores de población. En Odontología Solidaria, respondemos a los retos que nos plantea el presente enfocando nuestro trabajo en tres ámbitos: el asistencial, ofreciendo a las personas más desfavorecidas de nuestra sociedad tratamientos odontológicos que no cubre la Seguridad Social; la acción preventiva, difundiendo y poniendo en valor la importancia de la salud oral; y la relación con instituciones de todo tipo (académicas, gubernamentales...), enfatizando nuestra reivindicación del Derecho Universal a la Salud Oral.

Sumando Sinergias

16 diciembre 2014

Desde hace más de una década, Odontología Solidaria colabora con la Fundació Acollida i Esperança mediante el proyecto SOPS, que atiende a pacientes con VIH. En la clínica de Badalona, atendemos a las personas que residen en el centro de agogida de Can Banús, ayudándolas a recuperar su sonrisa y a ganar calidad de vida.